En estos días hemos celebrado el cuarenta aniversario de la llegada del hombre a la Luna, lo que nos ha llevado a ver y oír infinidad de opiniones sobre el tema.
Existen quienes no creen que ese hecho hubiera pasado en aquella época, mi abuelo falleció sin creérselo y aún existen personas mucho más jóvenes que no lo creen. Hay teorías para todos los gustos, los hay de la teoría conspiratoria que mantienen lo que decía mi abuelo y creen que todo fue un montaje y te dicen incluso quien dirigió la filmación que se hizo en Hollywood, cómo no podía ser de otra forma. Los hay que creen que no es cierto por el simple hecho de no haber vuelto a la Luna, siquiera para recoger todos los restos de suciedad que se supone dejaron Armstrong y compañía.
Por otro lado los hay que creen firmemente en esto, que no podían hacer una filmación tan cutre y que simplemente no han vuelto a la Luna porque allí no se encontró nada que realmente hiciera creer que era un gran paso para la humanidad, como dicen que se dijo, frase que por lo visto si que fue una invención cinematográfica.
Ahora los pasos se dirigen hacía Marte por que allí, dicen, si se puede encontrar la atmósfera adecuada como para que lo que se descubra sirva para algo aquí en la Tierra. Por lo pronto ya ha servido para que muchos adinerados se den un garbeito por la superficie y para que lancen los satélites que hace que funcionen, entre otras cosas, los televisores y nos pongan la TDT, que ahora en época de crisis viene muy bien gastarse unos euritos para poder verla.
Lo que más sorprende es que busquen si hay vida inteligente en otros sitios, sea el planeta que sea, cuándo todavía no la han encontrado en la Tierra.
Publicado en “La Voz de Ronda” 25072009
Actualmente tenemos otra serie de relativo éxito, también en TV, en la que todos los tontos tienen acento andaluz (estos si son andaluces, los pobres) mientras que al guapo y listo (incluso lo resucitan los guionistas) tiene claro acento madrileño, cómo no podía ser de otra forma.

Desde entonces hemos pasado por todas las estaciones del año, hemos constatado que la crisis, que no creíamos que nos iba a llegar, nos ha invadido en todo, llevándose por delante la Real Feria de Mayo y las fiestas de San Antonio de la Dehesa.
Si algo nos quedaba era aprovechar la hora del mediodía, cuando ya estamos un poco hartos de sol, para ir al chiringuito a pegarnos un latigazo. Pero ahora intentan quitarnos los chiringuitos de las playas porque, según dicen, van contra la ley de costas, cuando lo que tenían que hacer era nombrarlos monumentos nacionales, como la Catedral de Burgos o el Toro de Osborne. ¿Que sería de la Cruzcampo o el tinto de verano sin los chiringuitos playeros?, por no hablar de los espetos de sardinas o el pescaito frito mientras mostramos nuestras panzas incipientes apoyados en la barra y los pies llenos de arena mientras refrescamos el gaznate.
Te hiciste esperar, las prisas no son buenas consejeras. Te acercabas despacio, las Reinas no corren. Los pétalos brotaban desde cualquier balcón, cuando por fin aparecieron al fondo tus bambalinas, que sí que son más largas, pero están hechas así para que te veamos desde el suelo que en el cielo sólo estas tú. Venías roneando, pavoneándote, ni un paso más largo que otro para que pudiéramos admirar tu belleza morena. Tu palio adornado para la efeméride y esa saya, ¡qué saya! hacía 25 años que te habíamos coronado pero parecía que fue ayer.
No nos hemos dado cuenta de que estamos en crisis porque existan actualmente cuatro millones de parados, ni porque haya muchas familias, muchas más de las que nos creemos, que no pueden pagar la hipoteca, ni siquiera por la falta de recursos de tantísimas personas que nunca han estado en desempleo y hoy acuden a los servicios sociales a solicitar ayudas que pensaban nunca iba a necesitar. No, no ha sido eso.
Todos los años se celebra una fiesta, con posterior cena, en la que son homenajeados por el Ayuntamiento rondeño. Pero este año los trabajadores municipales han decidido no hacer este acto, han planteado al jefe de personal que el dinero que se iba a invertir en esta fiesta se dedique a los asuntos sociales municipales. Si cuando hacemos chistes nos mofamos de lo que hacen o dejan de hacer, también hay que felicitarlos cuándo toman una decisión de la que se van a beneficiar muchas familias rondeñas. Es en estos momentos difíciles cuando un grupo de personas, que como siempre decimos “tienen el salario garantizado de por vida”, se muestran solidarios compartiendo con los demás una parte de lo suyo y cuándo siempre decimos también que en Ronda cuesta mucho trabajo hacer algo por alguien y que somos muy apáticos, demostramos que si hace falta estamos dispuestos a colaborar para, entre todos, sacar adelante al mayor número de personas posible.
Antes, cuando el que esto escribe era un niño e hizo la primera comunión, se daba un desayuno en los propios salones parroquiales o del colegio, en el que participaban todos los compañeros que habían tomado el cuerpo de Cristo por primera vez. A lo máximo, tus padres te hacían una fiesta en tu casa a la que invitaban a la familia más directa y, quizá, a algunos amigos muy íntimos. Te daban algún regalo que otro y aquello era algo así como un cumpleaños algo más grande, se almorzaba en familia y, como mucho, se merendaba tras una tarde de juegos y fiesta familiar.