Cuándo llegamos a estas fechas hacemos listas para todo y para todos los gustos, es una manía que tenemos cada fin de año o cada año nuevo, según se mire.
Desde los profesionales que nos ofrecen un sinfín de ellas: que si la de mejor vestidas (casi siempre la reina, princesa o infantas ¡qué ya les vale!) la de las más guapas (ahí suelen estar Elsa Pataki o Pilar Rubio, a mi también me gustan) también tenemos los mejores vestidos ( por aquí aparecen los miembros de la familia real y algún que otro Grande de España ¿es que no miran a la gente que trabaja?) y la de los más guapos (en la mayoría de los casos suelen coincidir, será por que las mujeres lo ven como un conjunto ¡estos no me gustan nada!) y así con cada profesión, pueblo y hasta casa.
Pero también las tenemos de consumo propio, no todas las listas van a ser a gran escala, que hacemos de nosotros para nosotros mismos. En estas listas nos dedicamos a poner los propósitos para el nuevo año, a saber: dormir más (será porque el día de fin de año nos acostamos tarde) adelgazar y hacer ejercicio (o sea dieta y a correr, con lo mal que corremos algunos y lo que nos gustan las comidas) aprovechar el tiempo libre (el que lo tenga, que algunos para llegar a fin de mes tienen que echar las 24 horas del día trabajando, el día que cambian la hora 25 ¡eh!) dejar de fumar (este es un clásico, lo decimos en año nuevo, el Miércoles de Ceniza, a final de verano y hasta el día del cumpleaños, sea o no el tuyo) relajarme y disfrutar, sobrellevar lo mejor que podamos la crisis (lo que quiere decir que tienes trabajo, porque sino ni te relajas ni disfrutas y la crisis la tienes desde hace muchos años) cuidar la salud (y la cartera, que esta la cosa…).
En fin que yo este año he decidido no hacer listas, voy a hacer torpes, de todas maneras no las voy a cumplir, por lo menos a final de 2010 me reiré de mí mismo. Feliz Año.
Publicado en “La Voz de Ronda” 02/01/2010
Para ello lo primero que hay que hacer es una dieta, puesto que tras todo el año sin mirar como te queda el bañador, éste es posible que te apriete un poco y tampoco es plan de ir apretado en vacaciones (para eso está el resto del año y los sueldos ya nos ajustan lo suficiente). En temas de adelgazamiento tenemos más opiniones y recetas que para hacer un buen gazpacho. Tenemos la “quemagrasa” que, como su nombre indica, consiste en hacer tanto ejercicio como si fueras a correr tres maratones y por supuesto, comer verduras y arroz hervido (ésta es muy buena si quieres estar todas las vacaciones con agujetas, con lo que no tienes ganas de nada, ni siquiera de ponerte el traje de baño, problema solucionado). La “dieta de la toronja”, que también es ganas de ponerle nombre a un método de adelgazamiento, consiste en hartarte de pomelos, por la mañana con café, por la tarde con tomate y por la noche con lechuga (si no adelgazas por lo menos cojeras un colorcito blanco que te obligará a ir a la playa estés como estés). Hay otra que es “CLM”, no es el nombre de un banco que ha quebrado, es comer la mitad (muy buena en estos tiempos, ya que si no pierdes peso, al menos no pierdes dinero, ya que en la cesta de la compra ahorrarías unos euritos que vienen muy bien para pagarte las vacaciones). La del “cucurucho” (que no la explico nada más que en privado), la de la “alcachofa”, la de los “garbanzos” y así un largo etcétera.