Archivo mensual: febrero 2012

Aburrido Monti

El nuevo Primer Ministro italiano, Mario Monti, ha realizado unas declaraciones en las que expresa “Que los jóvenes se acostumbren a no tener más un trabajo fijo para toda la vida. Digamos la verdad, ¡qué aburrido es tener un puesto fijo toda la vida! Es mucho más hermoso cambiar y aceptar desafíos”. Y ahí ha dado en la clave, tiene toda la razón este hombre.

Qué aburrido es tener asegurado el futuro y el sustento para tu familia, con lo bonito que es llegar a fin de mes sin saber si vas a poder comer caliente o te vas a tener que tirar de cabeza a la estufa para llevar algo que no esté frío a la boca. Eso de saber que cuando llegue el día 5 vas a poder pagar la hipoteca ¿qué mérito tiene? Es mucho más entretenido ir al banco a pelearte con el empleado para convencerlo que aguante unos días. ¿Y qué decir de poder pagar al día la electricidad o el agua? Con lo entretenido que puede llegar a ser pasar las noches a la luz de las velas y lo que agudiza el ingenio a la hora de entretenernos unos a otros y lo que potencia las relaciones humanas el tener que refregarnos todos para quitarnos el frío. ¡Cómo se va a comparar eso con lo aburrido de tener el trabajo asegurado! ¡Es qué somos todos unos comodones y unos aburridos! Diga que si, Sr. Monti.

A todo esto el Gobierno de España le hace caso al ilustre italiano y nos hace más fácil la tarea de perder el trabajo sin apenas indemnización y además sin tener que aguantar mucho al jefe. Que faltamos entre 9 y 20 días, aunque sea por enfermedad, dos meses seguidos al trabajo… no pasa nada, es mucho más entretenido tener que buscar otro y lo mejor de todo, lo que vamos a celebrarlo cuando lo encontremos, aunque sea un minijobs de esos en los que cobras cuatrocientos euros y parte del paro, la otra parte se la dan a tu jefe. Ahí  está ¡¡diversión!!

Y todo esto lo dice el Sr. Monti, un hombre puesto por la UE, sin pasar el examen de los votantes ni presentarse a elecciones algunas. Quizás por eso, por su alergia a los exámenes por lo que no entiende que haya personas a las que les gusta estar “aburridos” como él dice y, aún así, poder vivir sin depender de personajes como los que representa este italiano tan gracioso.

Publicado en “La Voz de Ronda” 18/02/2012

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Justicia

La Justicia es parte esencial de cualquier Democracia, sin ella no está completa ninguna sociedad, debe ser justa y aplicada por igual para todos y en todos los casos.

La Constitución Española se fundamenta en tres poderes, los cuales deberían estar claramente diferenciados, el Poder Judicial, el Legislativo y el Ejecutivo. Estos tres pilares son en los que se sostiene nuestra actual sociedad, por ello son tan importantes para todos. El Legislativo se encarga de legislar y hacer las leyes que debe llevar a cabo y redactar el Ejecutivo, para que las normas se cumplan y sea igual para todos existe el Poder Judicial, que aunque debería ser más independiente, está nombrado en muchas ocasiones por el mismo Ejecutivo o Legislativo, lo que lleva a confusiones y a sumisiones que están dañando gravemente nuestra sociedad.

No puede ser que muchas de las decisiones que toman los jueces y magistrados sean puestas en entredicho por según qué partido las valore. Actualmente tenemos a un Juez de los llamados “estrella” todo el día en los medios de comunicación, según para cada uno es culpable o inocente de unos actos que han sido juzgados por los medios de comunicación antes que por los propios encargados de impartir justicia. No entraré a valorar si es más culpable o más inocente de los cargos que se le imputan, pero no deja de ser curioso que para unos haya pasado de ser un héroe que se incluía en unas listas a un defenestrado por decidir entrar a enjuiciar unas actuaciones de un ministerio en el que fue cargo importante durante su tiempo en política, para volver a ser un héroe por tratar de buscar justicia (más o menos afortunada) en otros casos que afecta a otro partido, para el cual recorrió el camino a la inversa.

Si no podemos confiar en la Justicia es que algo falla en nuestra sociedad. Si conocemos los detalles más nimios de cualquier caso por la prensa a la que se filtra todo antes incluso de levantarse el secreto de sumario. Si para unos se aplican unas leyes que para otros se flexibilizan. Si por ser yerno de la máxima autoridad del estado permitimos que no se graben las declaraciones cuando para el resto sí. Si intuimos, cada vez más, que es más fácil salir indemnes de un robo a gran escala y organizado (además, si ayudamos a un partido político mucho mejor) que por robar cuatro pamplinas. Si no creemos en la Justicia ni en quien la imparte mal vamos, pero que muy mal.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 11/02/2012

Techo de gasto

Todos hemos estudiado matemáticas en el colegio, allí aprendimos que cada problema tiene su solución, o casi. Después está la vida real, en la que nos encontramos otro tipo de problemas, algunos no tienen solución en cambio otros tienen varias soluciones, el éxito consiste en saber aplicar la solución correcta para solucionar el problema.

Tengo un primo que desde que entró en la empresa en la que actualmente está tenía como objetivo llegar a dirigirla, un buen día los compañeros decidieron que ante la cantidad tan grande y grave de problemas que ésta tenía lo mejor era ponerlo a él como gestor. Había dado siempre la impresión, por lo que decía y como actuaba, de saber solucionar los problemas que se habían presentado en estos difíciles momentos.

Tenía ante sí dos soluciones, la primera consistía en hacer los recortes necesarios para poder solucionar los problemas económicos y de liquidez. Para ello podía hacer un despido de muchos empleados y la reducción del salario del resto, que no pondrían problemas ya que es mejor cobrar algo menos pero seguir trabajando. Reducir el gasto en gasoil para los camiones de la empresa, también vendería algún que otro vehículo (eso da buena imagen de recorte) los envíos de la mercancía de la empresa se harían más tarde, habría que esperar a tener un camión casi lleno para realizar la entrega, pero los clientes lo sabrían entender, se les explicaría. Y así con todos los gastos “recortar y recortar en todo” es la única solución le propuso otro empresario de éxito.

La segunda opción que barajaba era la de ampliar la hipoteca y la línea de crédito de la empresa, haría recortes en lo superfluo pero no dejaría de pagar a los trabajadores puntualmente y ampliaría la plantilla con nuevos empleados que hicieran una diversificación del negocio. No sólo venderían lo que tenían actualmente, se tendrían que dirigir a otros mercados, para ello necesitaría nuevos comerciales y, por supuesto, la entrega de mercancías se haría lo más rápido posible, si había que renovar el parque de vehículos se hacía y así darían el mejor servicio de todas las empresas del sector.

Mi primo se decantó por esta última solución, actualmente la empresa es la mejor del sector y la crisis la ha solventado con éxito. Está creciendo por encima del resto y todos se preguntan cómo lo ha conseguido, el les dice que se arriesgó, es cierto, aumentando el techo de gasto, pero a veces es mejor eso que no hacer simplemente recortes en lo esencial ahogando la empresa hasta tal punto que tenga que cerrar.

Esto lo hizo mi primo en su empresa ahora esperamos que nuestro otro primo, Mariano al que hemos puesto de Presidente del Gobierno, tome nota. A veces endeudarse es bueno, lo malo es no saber cómo hacer para pagar lo que debemos.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 04/02/2012

Palabras

El castellano es un idioma tremendamente rico, podemos utilizar las palabras a nuestro antojo y además tenemos algunas que cambian de significado como si tuvieran vida propia.

Podemos decir una palabra, por ejemplo “listo”, y tener varios significados; no es lo mismo decir de alguien “es muy listo” que comentar “¡qué listo es! Al mismo tiempo nos encontramos con otras que dan lugar a la confusión, o pregúntense ¿Cuántas veces hemos confundido la palabra “actitud” con “aptitud”? Y no significan lo mismo.

También las tenemos que se ponen de moda, el año pasado pasó (ya lo comentamos en esta misma columna) con la palabra “indignado”, por cierto y como diría aquel “¿aonde andarán?”, todo el mundo estaba indignado con algo y por algo. Este año que acabamos de comenzar el vocablo de moda es “copago” ¿o habían oído antes tanto esta palabra? Todos los políticos están con ella en la boca, les parece una palabra tan interesante como si la hubieran descubierto, pero el problema es que la utilizan mal.

Parte del trabajo de los medios debe ser explicar lo que nos dicen nuestros gobernantes, hacernos ver lo que se lee entre líneas y que no terminamos de entender, porque yo no sé ustedes, pero yo no entiendo cuando hablan del copago de la sanidad, o ahora el nuevo Ministro de Justicia hablando del copago de la justicia. Copago significa agregarte a pagar algo es decir, si vamos a comer juntos e invitamos a alguien y lo vamos a pagar entre el resto, copagamos entre todos esa invitación. Pero a lo que se refieren nuestros políticos es a “repago” porque, y si no miren sus nóminas, la seguridad social ya la pagamos entre todos con la tremenda estocada que nos pegan en el sueldo cada final de mes.

Así que expliquémoslo porque lo que no puede ser es que los pobres curritos paguemos dos veces por lo mismo y no podamos ponernos malos o recurrir una sentencia, ya que no llegamos a fin de mes, mientras ellos se van de rositas con sus pensiones vitalicias, sus sueldos estratosféricos y su altanería a la hora de hacer unas leyes con la que nos están jodiendo, de joder, y bien.