Archivo mensual: marzo 2012

Palante

El lunes celebramos el bicentenario de la Constitución de 1.812, conocida como “La Pepa” por el día en que fue promulgada, el día 19 de marzo, festividad de San José. Entre su extenso articulado, algunos no del gusto de los que tanto la celebran, existe uno que destaca especialmente, se trata del número 13 (en qué ciudad sino en Cádiz podrían poner este artículo en ese número) que dice: “El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen”

 

Se celebra esta efeméride en plena campaña electoral, una campaña en la que queda claro que los políticos actuales están muy lejos del artículo al que hacemos referencia. Ha quedado meridianamente claro que lo de la felicidad de la Nación les importa más bien poco. Hemos pasado de puntillas por las propuestas, apenas se dice nada de lo que se piensa hacer, evasivas y escapes hacia lo que se propone para el futuro, la mayor parte del tiempo se lo han pasado hablando de lo corruptos que son unos y lo que son los otros. Han hablado, y celebrado, que los de un partido estén con el agua al cuello por la trama de los Eres, presuntamente fraudulentos, con entradas continuas de ex altos cargos y chóferes a declarar al juzgado. Los otros, por su parte, celebrando que al ex presidente de Baleares le hayan condenado por el caso “Palma Arenas”. Corruptos por un lado y otro, el tú más y el yo soy muy guapo y no me afecta lo que me digas, pero tampoco se propone nada.

 

Algunos, incluso, se han opuesto a debatir en la televisión pública andaluza, mientras a otros no los dejaban entrar en ese mismo debate, lo que nos muestra lo lejos que están los políticos actuales de la verdadera situación del pueblo al que quieren gobernar.

 

En fin, la Democracia y la Constitución, esa que tanto celebramos y que algunos políticos, según parece, ni les gusta ni están dispuestos a respetarlas. En su voto y mi voto está el continuar en la situación actual o el tirar palante.

 

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 23/03/2012

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Último cartucho

Tengo varios amigos cazadores y todos me dicen lo mismo “el último cartucho es el más importante, no por su valor económico, sino por lo que realmente significa” Una vez gastados todos los anteriores, algunas veces malgastados, tirando a lo que se mueve o se cree que se escapa, se pegan muchos tiros, pero cuando ya te queda el último, ahí es preciso tener mucho cuidado, no podemos malgastarlo o perderemos todo un día e incluso una temporada de caza.

 

Esto mismo nos está pasando en esta campaña electoral, estamos quemando muchos últimos cartuchos, unos por unas razones y otros por otras, pero da la sensación que estamos ante muchas últimas oportunidades.

 

El candidato socialista, aunque es la primera vez que se presenta, está quemando sus últimos cartuchos de cara a seguir gobernando. Cierto que 30 años en el poder son muchos y que la regeneración democrática pide a gritos un cambio en el Gobierno Andaluz, pero no lo es menos que dejar tras tantos años el mando no es fácil. Se niega a perder el control y en esa lucha está quemando tantos cartuchos que no sabemos si no le saldrá el tiro por la culata.

 

En el bando popular su candidato también está quemando sus últimos cartuchos. Tras perder elecciones tras elecciones no puede permitirse el lujo de no volver a ganar, aún más con la coyuntura actual en la que es más difícil perder que ganar. Corre el riesgo de convertirse en el Al Gore andaluz, el eterno “próximo  Presidente”, es ahora o nunca y ahí está quemando todas sus naves, si no gana esta vez será casi imposible que vuelva a optar a la presidencia.

 

Por parte de IU tenemos a otro “eterno candidato” que no puede dejar pasar la oportunidad de crecer y mucho, de otra forma se quedaría sin argumentos. Lleva tantos años de candidato que ya no sabe casi ni lo que decir. Anuncia por una parte que no dejará gobernar a la derecha, pero al tiempo su cabeza de lista por Sevilla anuncia que no pactarán con el PSOE. Un juego a dos bandas que es el último cartucho de un candidato con la espada de Damocles sobre su cabeza que supone lo sucedido hace menos de un año en la cercana Extremadura.

 

Por parte de los Andalucistas están ante su última oportunidad. No es bueno para Andalucía que el único partido cuyo objetivo es únicamente andaluz se vuelva a quedar fuera del Parlamento, además de la difícil subsistencia si no consiguen representación. El PA es el único partido al que no se le perdona un fallo, mientras los demás cometen errores ellos no se pueden permitir ese lujo, la historia demuestra que esto es así y les ha costado muchísimo levantarse.

 

Así nos encontramos con una lucha en la que todos están quemando sus últimos cartuchos, pocos sobrevivirán, aunque en política puede suceder de todo y encontrarnos dentro de cuatro años con la misma disyuntiva, cosas más raras se han visto por estos lares.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 17/03/2012

Elecciones, otra vez

En sólo 10 meses es la tercera vez que nos enfrentamos a las urnas para elegir nuestros representantes. Primero fueron los comicios municipales, luego a nivel estatal y ahora nos toca elegir en Andalucía. En menos de un año la tercera campaña electoral, con todo lo que ello conlleva.

 

Nos dicen que cada pueblo tiene a los mandatarios que merece, siento no estar de acuerdo con esa afirmación y sí con la que mantienen algunos “no nos representan”. Los actuales diputados y senadores en Madrid y los parlamentarios andaluces en Sevilla que están actualmente no son, con mucho, reflejo de la sociedad andaluza.

 

Estamos hartos de Gürtel, de ERES, de lo que sucede en Ayuntamientos como el de Alhaurín o Manilva, con los desmanes que se hacen en ciertas Diputaciones y Autonomías, no es lo que realmente nos representa. Mientras no paran de anunciar recortes para los sueldos de los trabajadores, los políticos ni se plantean renunciar a lo más mínimo.

 

Mientras nos enteramos que con el dinero de todos los políticos hacen másteres y otros cursos que valen una millonada, pero no tenemos dinero para calefacción. O se reparten beneficios en empresas públicas, pero no tenemos dinero para las pagas de los trabajadores.

 

Así y todo vemos las noticias y parece que ésta es una lucha entre Griñán y Arenas, entre PP y PSOE, con IU de convidado de piedra, como si no tuviéramos otras opciones, que las hay, y que quizá se merecerían una oportunidad ante tanta mediocridad y tanto mirar para otro lado en los temas de corrupción que le compete a sus formaciones. No nos representan y quizá sea hora de darle oportunidad a otras siglas, que también se presentan aunque no nos lo muestre la televisión.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 10/03/2012

Lealtad

La lealtad es la fidelidad en grado máximo, cumplir siempre y, con honor y gratitud, no dar la espalda ante otras personas a la que se les ha prometido esa defensa. Aunque muchas veces solemos confundir lealtad con sumisión, sometimiento e incluso dependencia.

 

Ser leal es una virtud, tus amigos sabrán que siempre podrán contar contigo y tus enemigos que no defraudaras a quien muestras esa fidelidad, saben que dan en saco roto con sus ataques y que recibirás los golpes sin poner mala cara, algunas veces hasta sintiéndote satisfecho y orgulloso de saber mantener esa lealtad a la que te has comprometido.

 

Pero ¿hasta cuándo debe mantenerse? Porque es muy fácil pedir lealtad y luego descargar los “marrones” y los “malos rollos” sobre la persona a la que has pedido fidelidad ¿Se debe mantener por siempre? O se debe pedir el mismo grado de lealtad a la otra persona.

 

Cuando has sufrido en tus propias carnes la lealtad, cuando has llegado a defender lo indefendible por mantener esa fidelidad y la otra parte no ha respondido con igualdad, el pacto debe estar, al menos, en peligro.

 

Ya pasó hace unos años, se firmaron pactos y se prometió lealtad, no fue bien. Se cumplió sólo en parte y la mayor pérdida fue para el que más defendió al otro. Algunos que se parapetaron y dejaron que se “comiera todos los marrones” el otro en aras de una pretendida lealtad que no fue. Ahora está volviendo a pasar en clave local, con otros, pero está ocurriendo.

 

La lealtad es una virtud, cierto, pero cuando ésta hace que pierdas la más alta de las virtudes, la fidelidad hacia los tuyos, cuando pone en peligro a tu propia familia… ahí debes parar. Ya está bien de que siempre paguen los mismos, por los mismos errores y lo vuelvan a perder todo. Mientras otros se van sin un rasguño y sólo aparecen a la hora del elogio.  Aprendamos.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 03/03/2012

Tradición y carnaval

La tradición es la costumbre y forma de expresión que vamos heredando y a su vez pasando de unas generaciones a otras. Tenemos muchas tradiciones y de todo tipo, desde las que hace siglos seguimos hasta las más novedosas que podamos imaginar.

Tenemos tradiciones como la de las uvas de fin de año, que no está claro si comenzó a final del siglo XIX o principios del XX. También tenemos en Ronda la tradicional Corrida Goyesca que se celebra todos los septiembres, aunque ésta si sabemos cuándo comenzó. Y es que una de las características de las tradiciones es que, normalmente, tienen una fecha de comienzo poco clara y no se sabe muy bien cómo y por qué empiezan, aunque sí está claro que se adueña de todo rápidamente.

En relación al carnaval tenemos algunas tradiciones curiosas. Una de ellas es, por ejemplo, las migas populares en la plaza de los Descalzos, comenzó haciéndola un grupo pequeño de personas en torno a la peña “La Genuina” y actualmente es el pistoletazo de salida al carnaval. Y otra cosa que se va a convertir en tradición es mi columna de crítica a la fecha en que en Ronda se celebran los carnavales.

En todo el mundo se celebra la fiesta de Don Carnal el fin de semana anterior al miércoles de ceniza, en contraprestación al recato y la vigilia, los días anteriores están llenos de desmanes y fiesta, ese es el sentido del carnaval. Pero aquí no sabemos las razones que llevan a que sea tradicional celebrarlo en plena cuaresma, respuestas hay varias, pero ninguna tan convincente como para no poder decir que está fuera de fecha y reclamar, un año más, su vuelta a los días que realmente le corresponden, ni más ni menos que una semana antes, que tampoco son tantos días, vamos digo yo.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 25/02/2012