Archivo mensual: mayo 2017

El socialista

Luis no tenía razón para ser socialdemócrata, es más, su padre siempre votó a UCD y se consideraba centrista y demócrata, aunque cuando algo iba mal en la democracia siempre le salía la misma frase “con Franco esto no pasaba” o cuando la cosa se ponía realmente mal decía “un Franco con veinte años es lo que hacía falta”

Aún siendo así su aprendizaje en casa él tenía más interés en defender a los trabajadores y las clases sociales más bajas, intentaba acercarse a ellos, su posición económica no era alta, pero tampoco baja. Estaba en esa clase media a la que sin sobrar grandes cosas, no le faltaba nada de lo imprescindible. Cuando empezó a estudiar en la universidad decidió afiliarse al PSOE, era de izquierdas y socialdemócrata, como él, y no dudó en empezar a colaborar en todo lo que podía en las filas del partido, rellenando sobres, poniendo carteles, asistiendo a actos en los que ayudaba a preparar colocando sillas y banderas en el escenario…

Cuando terminó la carrera empezó a trabajar en un despacho de ingeniería, poco sueldo pero al menos tendría independencia. Pocos meses después de empezar a trabajar, no pasarían más de tres o cuatro, lo llamaron un día a la Casa del Pueblo, había una reunión con los jefes provinciales del partido. En la reunión estaban presentes pocos asistentes y conocía a casi todos de sus reuniones y salidas para apoyar al partido, el secretario general de su agrupación junto con la secretaria de organización y por la parte provincial el vicesecretario general y la vicepresidenta de diputación, el presidente que era del partido estaba en una reunión de la ejecutiva autonómica, junto a él había otro compañero que también ayudaba en todo lo que podía y del que se había hecho amigo a fuerza de encontrarse en todos los actos.

La reunión fue breve aunque intensa, al amigo le propusieron ir en las listas al ayuntamiento en las siguientes elecciones que serían dentro de poco, cubriendo la parte de las juventudes, iba a ir de número tres o cuatro, dependiendo de la cuota femenina y las listas cremallera, que defendieron con vehemencia en la misma reunión. A él le ofrecían otra cosa, querían que siguiera haciendo cosas por el partido, trabajando para el engrandecimiento de la organización, pero aún no lo querían en cargo público, su puesto iba a ser más técnico, un cargo en Diputación como ingeniero, a cargo de los puestos de libre designación que tenían por los votos obtenidos. No era un puesto fijo, ya que dependía de la presidencia y del grupo socialista, un puesto de confianza, pero le aseguraron que tendría trabajo, al menos, por los próximos cuatro años, de entrada, ya que normalmente esos puestos de confianza se renovaban con las ejecutivas, pero que estuviera tranquilo, todo el mundo dentro de la agrupación tanto local como provincial apostaban por él muy fuerte, de ahí el proponerle para ese puesto.

Salió de la reunión muy contento, al fin iba a poder hacer planes a largo plazo. Dentro del partido lo consideraban un valuarte, como habían dicho, alguien de futuro al que cuidar y, quien sabe, quizá en unos años alguien que encabezara las listas más importantes.

Tras las elecciones municipales tomó posesión de su cargo en Diputación. El primer día de trabajo llegó a la sede del organismo provincial a las ocho de la mañana, no había nadie del partido ni por supuesto la persona con la que tenía que hablar y decirle las funciones que debía realizar, era un miembro del partido, pero a cambio de él era de los más antiguos militantes, fue concejal del partido en la capital muchos años y ahora, ya retirado de las listas electorales, ejercía de jefe de ingenieros.

Mientras todos los funcionarios empezaban su trabajo uno de ellos, el que parecía ser jefe intermedio, lo llevó a la zona de descanso que había en la planta donde trabajaban, un lugar que hacía al tiempo de cafetería y lugar de esparcimiento. Invitándolo a un café de la máquina de expreso que había allí, le pidió lo acompañara a la terraza que había en esa misma habitación y que daba a la parte trasera del edificio, donde fumarían un pitillo y no los oiría nadie. Allí le informó que aunque no fuera funcionario, debería llevarse bien con ellos, ya que al fin y al cabo serían sus compañeros y le tendrían que salvar el culo alguna vez, el último que estuvo en su puesto se puso a mal con ellos y terminó saliendo “por patas” la discreción, lealtad y solidaridad le darían muchas opciones de estar mucho tiempo —El jefe te pondrá ahora al día— le comentó.

El jefe del departamento llegó algo más tarde de las nueve, al verlo le hizo una indicación y se fueron a beber un café, otro, en una cafetería cercana al edificio. Allí le puso al día de su trabajo. Lo primero era que fuera consciente de que no era un funcionario, su horario no era de ocho a tres, podría llegar a las nueve o más tarde —normalmente dejo a mis hijos en el colegio de los jesuitas a las nueve y me vengo para aquí, llego entre y cuarto y menos cuarto, pero ya te digo que no somos funcionarios— ahora te daré todo lo necesario en unas carpetas que tenemos preparadas para ello, tus obligaciones y, sobre todo, tus funciones principales en el puesto que ocupas, que no olvides es del partido, no de la Diputación—

Lo primero que le extrañó al sentarse en el despacho que tenía destinado para realizar su trabajo y recoger la carpeta con las instrucciones fue que su compañero de partido y jefe en el trabajo llevara a sus hijos a un colegio privado, luego se daría cuenta que lo hacían la mayoría de los compañeros de partido.

Las instrucciones de trabajo eran claras, tendría que supervisar el trabajo del grupo de ingenieros del departamento, ver dónde y cómo se iban a hacer los trabajos. Eso lo haría siempre que el partido no lo mandara ir a algún lugar de la provincia, fuera de ésta serían por ahora pocos los desplazamientos, para servir de apoyo a cualquier miembro del partido que lo necesitara. Por supuesto tendría que dejar todo cuando el Presidente se lo pidiera, mientras fuera el de su partido. Tendría que asistir a ruedas de prensa fuera del edificio, inauguraciones en periodo de campaña, apoyo a las posibles mociones de censura en cualquier municipio, reuniones de partido en cualquier momento. Era posible que tuviera que trabajar algún fin de semana, pero por lo mismo si algún día no tenía nada en la agenda del partido, podría ausentarse del trabajo sólo con decirlo el día antes al jefe. Si tenía alguna revisión médica de sus hijos o mujer (aún estaba soltero, pero tenía novia y no tardaría en proponerle casarse dadas las circunstancias actuales) algún trabajo particular en casa o un viaje de “negocios” no había límite en ese sentido, siempre que la agenda lo permitiera.

Poco a poco fue acostumbrándose al trabajo, el coche de diputación lo tenía a su disposición en las cocheras del organismo cada vez que le hiciera falta, los bonos para comprar ropa en los centros comerciales formaban parte de las dietas, que también incluían comidas y demás. La vida le era cómoda, formó una bonita familia con dos hijos, niño y niña, que fueron al colegio de los jesuitas, lógicamente, ya que era el mejor de la zona, aunque no fuera barato precisamente.

Llegó el 1 de octubre de 2016, esa noche iba a una cena que un grupo de matrimonios amigos hacía una vez al mes. Mientras se ajustaba los gemelos de oro a la camisa de doble puño oía la radio y lnuevo-logo-psoe-01o que sucedía en Ferraz. La dimisión del Secretario General y las condiciones en que se había producido. Miró el armario/vestidor de su bonita casa de dos plantas en una de las mejores urbanizaciones de la zona, vio los trajes de marca de todos los tipos que lo llenaban, las camisas exclusivas casi todas de doble puño para los gemelos y los zapatos acorde con los trajes. Sólo al final del perchero de las camisas observó que estaba la camisa blanca que llevo en su primer día de trabajo, ese que duro pocos meses tras licenciarse en la facultad. No había querido desprenderse de ella a pesar de las muchas veces que se lo había pedido su mujer. Ni rastro de las camisetas y jerséis que usaba en su juventud, por supuesto tampoco rastro de las zapatillas tipo deportivas que utilizaba en esa época. Hasta la ropa interior era de las mejores y más exclusivas marcas del mercado.

Quitándose la camisa que se estaba poniendo intento colocarse la blanca de aquel primer día, le quedaba estrecha, había engordado en estos últimos veinte años algunos quilos, no muchos, pero los suficientes para que la camisa no le abrochara. Dejándola en el lugar que estaba se puso otra, menos ostentosa y sin gemelos, a pesar de la insistencia de su esposa diciéndole que luego haría frío dada la fecha que estaban, rehuso de llevar chaqueta, no le llegaba ese día, le sobraba, iba mejor en mangas de camisa.

Durante los meses siguientes siguió con interés las reuniones que tenía en distintas agrupaciones de toda Andalucía, cada vez más callado, más interiorizando lo que ocurría que aportando a algo que en ese momento se le escapaba de las manos. En el trabajo observaba que cada día iba menos por su despacho en la diputación, los compañeros funcionarios lo respetaban, ya que siempre siguió los consejos del primer día, pero veía como el trabajo lo hacían ellos y él se dedicaba a trabajar más en funciones que no estaban destinadas a mejorar el trabajo en diputación, más bien a mejorar la vida de los compañeros de partido para los que trabajaba.

Ahora se alegraba de no haber dado un paso más las muchas veces que se lo propusieron e ir en listas para el ayuntamiento, el parlamento andaluz e incluso para el congreso de los diputados. Siempre decía lo mismo, estaba satisfecho de su trabajo en la diputación, más en la sombra, sin grandes ambiciones ¿para qué? tenía un poco de tiempo para su familia, no mucho, pero más que si estuviera en un cargo superior.

El día de la recogida de avales para las primarias en las distintas agrupaciones que iba a visitar las instrucciones recibidas fueron claras —hay que buscar los apoyos necesarios para nuestra presidenta, si alguien está indeciso demuéstrale que estamos mejor todos en nuestros trabajos gracias al partido tal como estamos ahora— Así lo hizo y también él firmó.

Llegó el día de la votación en las primarias para elegir a quien debía dirigir los destinos del partido en los próximos años. Le entraron las dudas. A Patxi no lo podía votar “habia gobernado con la derecha en Euskadi” de Susana no estaba satisfecho, lo que sucedió en el famoso comité federal, las formas en que se hizo todo, cómo se tuvo que ir el que era secretario, siempre había vivido la lealtad al jefe del partido, lo había aprendido, sin fisuras, aunque se equivocara, firmes en su apoyo. Además ella también estaba gobernando con la derecha, nueva y liberal, pero derecha al fin y al cabo. Pedro tampoco le llenaba como candidato, aunque había cumplido lo que le mandaron y no acababa de entender la forma en que lo quitaron, pero precisamente por eso tenía más simpatías hacia él. Pero también sabía que si lo votaba se acababa el trabajo que había hecho los últimos veinte años, no sabía dónde podría mandar un curriculum ni si estaría preparado después de tantos años para volver a la empresa privada en la que sólo trabajo durante unos meses cuando era muy joven.

Poniéndose la camisa blanca de su primer día de trabajo, ahora tras lo pasado en los últimos meses había adelgazado y por lo menos le abrochaba, cogió el carnet del partido y dirigiéndose a su agrupación lo entregó.

 

Salud y suerte

 

Relato corto. En Ronda Semanal se publica un extracto el 20 de mayo de 2017

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Cloacas

Las cloacas del estado (con esto se refiere, habitualmente, a la lucha interna entre los distintos departamentos del estado como policía, inteligencia… cuando se utilizan métodos sucios) están que se salen últimamente, es más sale en todos los medios de comunicación lo que está sucediendo, no es nuevo de ahora, pero si lo es que se estén tirando los trastos hasta en público. Hasta ahí ha llegado la corrupción del PP.

UnknownYa no es sólo que se filtren a la prensa los distintos estudios e investigaciones que se realizan, cosa que siempre ha sucedido por otra parte, lo que ha llegado al límite de las corruptelas es que se avisa a los investigados para que se anden con cuidado. A lo que los dirigentes puestos ahí por el Gobierno (presuntamente) corrupto de España en lugar de luchar contra los filtradores y contra los corruptos ahora lo que quieren hacer es que se creen leyes para multar a los informadores que dan cuenta de lo que sucede. La culpa no es que haya corrupción, sino que la gente se entere. Si matamos al informador, el pueblo se cree que no le están robando. La desfachatez llevada al máximo, al culmen, la cuadratura del círculo de la sinvergonzería, que no se sepa que roban, eso es lo que realmente importa a los dirigentes que actualmente están dirigiendo los destinos de ese país que algunos llaman España y otros Españistán.

En las encuestas que se hacen fuera de España para saber lo que piensan los distintos ciudadanos de otros países de los españoles, la palabra primera que les sale cuando le nombran el país es “corrupción” Gran trabajo realizado por éste Gobierno del PP que ha llevado la “Marca España” a ser mundialmente conocida realmente.

Lo más grave no es que los corruptos sean avisados (presuntamente) por los propios secretarios de estado, ministros… lo que lleva a la muerte de la democracia, que están matando, es que son esos mismos (presuntos) delincuentes los que manejan los hilos para que nombren fiscal general a uno u otro, que pongan al frente de la fiscalía anticorrupción al mejor y más amigo de esos (presuntos) chorizos y todo eso se sepa por parte de los políticos que han de hacer algo y no hagan nada, claro que son ellos los que lo están haciendo.

Salud y suerte

 

Publicado en Ronda Semanal el 13 de mayo de 2017

DEP Sindicatos

Ha pasado, un año más, el primero de mayo. Este año aún más descafeinado que nunca. La crisis no se ha llevado por delante sólo el dinero de muchos, también valores y derechos. Si el bipartidismo estaba herido, el sindicalismo está muerto del todo.

Vemos como cada día hay menos afiliados a los sindicatos, no solo por el importe económico que cuesta ello, también (y mucho) por la falta de actitud y aptitud de éstos en los tiempos que estamos pasando. Es curioso que estemos ante el Gobierno de la Nación que más ha recortado a los trabajadores, no solo en sueldo, también y mucho en derechos. Se han suspendido los convenios colectivos, se han recortado los derechos a manifestarse, se han bajado los salarios, no se cumplen los servicios mínimos de trabajadores, se contratan a personas por horas o por días… todo esto ha pasado en estos últimos cinco años y los sindicatos ni siquiera han amagado con hacer una huelga a este Gobierno al que le sale, por añadidura, la corrupción por las orejas.

Ahora pidieron a los trabajadores que salieran a la calle a manifestarse, y lo hicieron, aunque menos que otros años, lógico. Ni, incluida, la polémica suscitada estos días en base a los becarios o aprendices han hecho a los sindicatos hacer algo así como un comunicado donde dejar claras las tropelías que se están llevando a cabo por parte de muchos empresarios, no todos a Dios gracias, con el beneplácito de las leyes aprobadas por este Gobierno, aunque el anterior de los hasta hace poco llamados Socialistas (cada vez más liberales, por obra y gracia de los últimos líderes) tampoco es que hicieran mucho por mejorar las condiciones laborales, aunque sin llegar al extremo de éste mandato y del anterior.

Es muy poco estimulante para el trabajador que les pida que luchen por sus derechos quienes están subvencionados hasta las orejas, que no hacen su trabajo y para colmo alguno hasta ha blanqueado dinero con la amnistía fiscal de este Gobierno, siempre a la ayuda del corrupto y contra el trabajador.

Es muy triste lo que está pasando, pero la defunción de los sindicatos no la ha firmado nadie que no sean ellos mismos con sus actitudes D.E.P.

Salud y suerte

 

Publicado en Ronda Semanal el 6 de mayo de 2017