Archivo de la etiqueta: amigo

Querido Ángel

Hay personas a las que se les da homenajes una vez fallecidos en lugar de dárselos en vida, no es el caso. Ángel Harillo se nos fue muy pronto y demasiado rápido, no hubo tiempo, pero él sabía del cariño que le tenía todo el mundo, admiración y aprecio.

 

Este fin de semana se disputa un trofeo en su nombre donde su nieto Curro disputará el torneo, aunque creo que a Ángel le habría gustado más que lo hiciera con la camiseta del Real Betis que con la del R. Madrid, será en su memoria.

 

Ángel fue un amigo, de todos, daba igual su afiliación política. En tiempos un poco más convulsos en su negocio se hablaba de todo, mucho de política, y aunque él era Andalucista y Andaluz por encima de cualquier otra cosa, admitía las críticas de quien no pensaba lo mismo, allí te podías encontrar de todo, como en botica.

 

Además era un magnífico pastelero (yo, que no soy muy dulcero y no me gustan mucho los pasteles, algunas veces me acuerdo de las tartas de bienmesabe que hacía Ángel). Lo primordial para que todos los dulces estuvieran buenos era que los hacía con todo el cariño, porque nuestro querido Ángel era la persona más cariñosa del mundo, siempre tenía un saludo, un abrazo y una sonrisa para todos.

 

Creo que a todos nos pasa cuando llegamos al tramo donde tenía la pastelería, es inevitable mirar hacía la Confitería Harillo para ver si está allí Ángel con su traje de faena. Nunca faltó un caramelo para un niño, una copa de vino para un amigo y cariño para todos.

 

Por eso, amigo Ángel, me alegro que te den homenajes, porque te los mereces todos, de los futbolistas, de los pasteleros, de los políticos y, sobre todo, de tus amigos. Te queremos.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 16/11/2013

Anuncios

Autónomo

Hace unos días me llamó un amigo por teléfono para decirme que quería convidarme a almorzar, automáticamente me toqué la cartera, no va el personal invitando por ahí así como así. Al final resultó que no sólo pago él, sino que sirvió para retomar unas sensaciones y una camaradería perdida con el tiempo, no por dejar de ser amigos, todo lo contrario, pero la vida actual que llevamos no nos deja tiempo para departir con los colegas de hace tiempo, un simple hola y adiós y poco más es lo único que compartimos últimamente con casi todo el mundo, conocidos o no, especialmente con los compañeros de siempre.

 

Durante la comida, muy buena por cierto, tuvo ocasión de sincerarse y hablar claro, supongo que buscaba a un compañero de la infancia con el cual recuperar sensaciones y me encontró a mí.  Me contó la vida que lleva actualmente como autónomo, tiene un pequeño negocio con el que ha ido tirando todo este tiempo. Cuando terminamos de estudiar y estábamos en tiempos un poco complicados, fue de los pocos que se lió la manta a la cabeza y montó una tiendecita de las de toda la vida, de las que da para comer cada día, algún caprichito (pequeño) en fechas señaladas y pagar deudas (muchas) de la propia tienda y la hipoteca (renegociada infinidad de veces ante las necesidades del negocio). Otros se tuvieron que ir a la costa o a otras ciudades a buscar trabajo, algunos han vuelto otros no, pero el que lo ve le tiene cierta envidia porque tiene un negocio y va tirando pa´lante, lo dice con resignación y sin entenderlo ¿cómo pueden envidiarle a él, un autónomo?

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 20/10/2012

Por qué no decirlo

Este año no voy a hacer un resumen de la Semana Santa. No voy a hablar del tiempo ni de los chubascos que apenas han caído y han fastidiado todo, del buen tiempo que hizo a partir del Domingo de Resurrección. No voy a hablar de las flores de los pasos y tronos, de la cera que se ha quedado por estrenar en las candelerías o candelabros de cola. No quiero hablar de las decisiones de las Juntas de Gobierno (casi todas acertadas) ni de el incumplimiento por parte de alguna Hermandad de sus estatutos. No voy a comentar nada sobre la precipitación en algunos casos y la incredulidad en otros que han podido terminar mal. Tampoco me voy a poner en plan poeta recordando el lloro de las ruedas al chirriar en las curvas recordándonos lo que pudo ser y no fue, o de la majestuosidad de esta o aquella dolorosa.

 

No, voy a hablar de otra cosa. Es hora de hablar de la ilusión, del trabajo bien hecho, de las ganas y la profesionalidad por hacer algo y lo que es más importante, hacerlo. Del amor a su pueblo, su gente y su Semana Santa, tanto de Ronda como de Arriate.

 

Desde su casa, sin apenas fuerzas para poder realizar muchas de las funciones que los demás hacemos sin darle importancia, una enfermedad que no impide hacer un trabajo admirable y, por qué no decirlo, impensable para otra persona que no sea él. Ha estado en todas las salidas, en todos los recorridos y en todas las decisiones importantes, no porque sea especial (que lo es) sino por su trabajo y perseverancia.

 

Cuando podría haberse quedado tranquilo, disfrutar de su familia y amigos y no meterse en líos, este magnífico profesional a base de tesón y esfuerzo sacó un proyecto para adelante, algunos confiamos ciegamente en él porque lo merece, en una semana ha visto su esfuerzo recompensado en parte.

 

Ha acertado y ha ayudado, que era lo que quería, así que desde estas líneas lo único que puedo hacer, aunque pueda molestarse por ello, es darte las gracias públicas, eso tan raro y que tan poca gente hace. Gracias Paco, sin ti esto no sería lo mismo.

 

Aquí un amigo a fondo perdío.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 14/04/2012

Amigo Amadeo

Te veo en el cuadro que hay en tu casa vestido con aquel traje plateado de gala, mirando al cielo azul de tu pueblo al que tanto amabas, mirada orgullosa de saber que lo estabas haciendo bien y que estabas disfrutando la fiesta a la que tanto dedicaste.

Me he ido a ver las fotografías que me traje de mi visita durante las fiestas del año pasado. Te veo en la puerta de tu casa junto a tus amigos de la escuadra y vuestras mujeres, elegantemente vestido de gala para la que fue tu última diana. Sonriendo, como siempre, apoyado en esa navaja que habías utilizado para hacer un desfile cómo los que a ti te gustaban, de arte. Blandías la navaja como nadie y sabias pasear orgulloso el traje de contrabandista como pocas personas.

No pudiste venir a Ronda, tu enfermedad no aconsejaba el viaje, pero estabas allí con todos nosotros. Cuándo pasamos por la puerta de la plaza de toros con el banderín de contrabandistas y las dos escuadras formadas, estabas allí. En el corazón de todos y cada uno de nosotros había un hueco para ti. Las lágrimas de emoción que muchos soltamos aquel día iban también en tu recuerdo. Todos y cada uno de los allí presentes nos acordamos de ti y de lo bien que lo habrías pasado representado a tú pueblo y a tus fiestas en ese paseo por Ronda con lo mejor de las fiestas de Ontinyent.

Recuerdo el día de la bajada del Cristo de la Agonía, me cogiste del brazo y me dijiste -vente aquí, junto a esta ventana. Es la única ventana que da al arco y tiene una vista del Cristo que no olvidarás nunca- Efectivamente, no he olvidado ni la vista del Cristo ni el momento en que me contabas la historia de la fiesta, la bajada del Cristo y lo que hacías durante aquellos días. Estuvimos charlando un rato en el que me mostraste lo que es un Señor, un hombre que se viste por los píes, que no tiene nada suyo, que todo lo comparte, que se emocionaba con sus cosas y con su gente, que disfrutaba sabiendo que no le quedaba mucho, pero quería disfrutarlo al máximo.

En los días que estuve allí conocí lo que eras, un Señor con mayúsculas, con ese humor tan fino que hacía que te rieras hasta de propia sombra. He conocido a muchas personas grandes, pero a muy pocas como tú Amigo Amadeo.

Publicado en “El Periodic” de Ontinyent