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El socialista

Luis no tenía razón para ser socialdemócrata, es más, su padre siempre votó a UCD y se consideraba centrista y demócrata, aunque cuando algo iba mal en la democracia siempre le salía la misma frase “con Franco esto no pasaba” o cuando la cosa se ponía realmente mal decía “un Franco con veinte años es lo que hacía falta”

Aún siendo así su aprendizaje en casa él tenía más interés en defender a los trabajadores y las clases sociales más bajas, intentaba acercarse a ellos, su posición económica no era alta, pero tampoco baja. Estaba en esa clase media a la que sin sobrar grandes cosas, no le faltaba nada de lo imprescindible. Cuando empezó a estudiar en la universidad decidió afiliarse al PSOE, era de izquierdas y socialdemócrata, como él, y no dudó en empezar a colaborar en todo lo que podía en las filas del partido, rellenando sobres, poniendo carteles, asistiendo a actos en los que ayudaba a preparar colocando sillas y banderas en el escenario…

Cuando terminó la carrera empezó a trabajar en un despacho de ingeniería, poco sueldo pero al menos tendría independencia. Pocos meses después de empezar a trabajar, no pasarían más de tres o cuatro, lo llamaron un día a la Casa del Pueblo, había una reunión con los jefes provinciales del partido. En la reunión estaban presentes pocos asistentes y conocía a casi todos de sus reuniones y salidas para apoyar al partido, el secretario general de su agrupación junto con la secretaria de organización y por la parte provincial el vicesecretario general y la vicepresidenta de diputación, el presidente que era del partido estaba en una reunión de la ejecutiva autonómica, junto a él había otro compañero que también ayudaba en todo lo que podía y del que se había hecho amigo a fuerza de encontrarse en todos los actos.

La reunión fue breve aunque intensa, al amigo le propusieron ir en las listas al ayuntamiento en las siguientes elecciones que serían dentro de poco, cubriendo la parte de las juventudes, iba a ir de número tres o cuatro, dependiendo de la cuota femenina y las listas cremallera, que defendieron con vehemencia en la misma reunión. A él le ofrecían otra cosa, querían que siguiera haciendo cosas por el partido, trabajando para el engrandecimiento de la organización, pero aún no lo querían en cargo público, su puesto iba a ser más técnico, un cargo en Diputación como ingeniero, a cargo de los puestos de libre designación que tenían por los votos obtenidos. No era un puesto fijo, ya que dependía de la presidencia y del grupo socialista, un puesto de confianza, pero le aseguraron que tendría trabajo, al menos, por los próximos cuatro años, de entrada, ya que normalmente esos puestos de confianza se renovaban con las ejecutivas, pero que estuviera tranquilo, todo el mundo dentro de la agrupación tanto local como provincial apostaban por él muy fuerte, de ahí el proponerle para ese puesto.

Salió de la reunión muy contento, al fin iba a poder hacer planes a largo plazo. Dentro del partido lo consideraban un valuarte, como habían dicho, alguien de futuro al que cuidar y, quien sabe, quizá en unos años alguien que encabezara las listas más importantes.

Tras las elecciones municipales tomó posesión de su cargo en Diputación. El primer día de trabajo llegó a la sede del organismo provincial a las ocho de la mañana, no había nadie del partido ni por supuesto la persona con la que tenía que hablar y decirle las funciones que debía realizar, era un miembro del partido, pero a cambio de él era de los más antiguos militantes, fue concejal del partido en la capital muchos años y ahora, ya retirado de las listas electorales, ejercía de jefe de ingenieros.

Mientras todos los funcionarios empezaban su trabajo uno de ellos, el que parecía ser jefe intermedio, lo llevó a la zona de descanso que había en la planta donde trabajaban, un lugar que hacía al tiempo de cafetería y lugar de esparcimiento. Invitándolo a un café de la máquina de expreso que había allí, le pidió lo acompañara a la terraza que había en esa misma habitación y que daba a la parte trasera del edificio, donde fumarían un pitillo y no los oiría nadie. Allí le informó que aunque no fuera funcionario, debería llevarse bien con ellos, ya que al fin y al cabo serían sus compañeros y le tendrían que salvar el culo alguna vez, el último que estuvo en su puesto se puso a mal con ellos y terminó saliendo “por patas” la discreción, lealtad y solidaridad le darían muchas opciones de estar mucho tiempo —El jefe te pondrá ahora al día— le comentó.

El jefe del departamento llegó algo más tarde de las nueve, al verlo le hizo una indicación y se fueron a beber un café, otro, en una cafetería cercana al edificio. Allí le puso al día de su trabajo. Lo primero era que fuera consciente de que no era un funcionario, su horario no era de ocho a tres, podría llegar a las nueve o más tarde —normalmente dejo a mis hijos en el colegio de los jesuitas a las nueve y me vengo para aquí, llego entre y cuarto y menos cuarto, pero ya te digo que no somos funcionarios— ahora te daré todo lo necesario en unas carpetas que tenemos preparadas para ello, tus obligaciones y, sobre todo, tus funciones principales en el puesto que ocupas, que no olvides es del partido, no de la Diputación—

Lo primero que le extrañó al sentarse en el despacho que tenía destinado para realizar su trabajo y recoger la carpeta con las instrucciones fue que su compañero de partido y jefe en el trabajo llevara a sus hijos a un colegio privado, luego se daría cuenta que lo hacían la mayoría de los compañeros de partido.

Las instrucciones de trabajo eran claras, tendría que supervisar el trabajo del grupo de ingenieros del departamento, ver dónde y cómo se iban a hacer los trabajos. Eso lo haría siempre que el partido no lo mandara ir a algún lugar de la provincia, fuera de ésta serían por ahora pocos los desplazamientos, para servir de apoyo a cualquier miembro del partido que lo necesitara. Por supuesto tendría que dejar todo cuando el Presidente se lo pidiera, mientras fuera el de su partido. Tendría que asistir a ruedas de prensa fuera del edificio, inauguraciones en periodo de campaña, apoyo a las posibles mociones de censura en cualquier municipio, reuniones de partido en cualquier momento. Era posible que tuviera que trabajar algún fin de semana, pero por lo mismo si algún día no tenía nada en la agenda del partido, podría ausentarse del trabajo sólo con decirlo el día antes al jefe. Si tenía alguna revisión médica de sus hijos o mujer (aún estaba soltero, pero tenía novia y no tardaría en proponerle casarse dadas las circunstancias actuales) algún trabajo particular en casa o un viaje de “negocios” no había límite en ese sentido, siempre que la agenda lo permitiera.

Poco a poco fue acostumbrándose al trabajo, el coche de diputación lo tenía a su disposición en las cocheras del organismo cada vez que le hiciera falta, los bonos para comprar ropa en los centros comerciales formaban parte de las dietas, que también incluían comidas y demás. La vida le era cómoda, formó una bonita familia con dos hijos, niño y niña, que fueron al colegio de los jesuitas, lógicamente, ya que era el mejor de la zona, aunque no fuera barato precisamente.

Llegó el 1 de octubre de 2016, esa noche iba a una cena que un grupo de matrimonios amigos hacía una vez al mes. Mientras se ajustaba los gemelos de oro a la camisa de doble puño oía la radio y lnuevo-logo-psoe-01o que sucedía en Ferraz. La dimisión del Secretario General y las condiciones en que se había producido. Miró el armario/vestidor de su bonita casa de dos plantas en una de las mejores urbanizaciones de la zona, vio los trajes de marca de todos los tipos que lo llenaban, las camisas exclusivas casi todas de doble puño para los gemelos y los zapatos acorde con los trajes. Sólo al final del perchero de las camisas observó que estaba la camisa blanca que llevo en su primer día de trabajo, ese que duro pocos meses tras licenciarse en la facultad. No había querido desprenderse de ella a pesar de las muchas veces que se lo había pedido su mujer. Ni rastro de las camisetas y jerséis que usaba en su juventud, por supuesto tampoco rastro de las zapatillas tipo deportivas que utilizaba en esa época. Hasta la ropa interior era de las mejores y más exclusivas marcas del mercado.

Quitándose la camisa que se estaba poniendo intento colocarse la blanca de aquel primer día, le quedaba estrecha, había engordado en estos últimos veinte años algunos quilos, no muchos, pero los suficientes para que la camisa no le abrochara. Dejándola en el lugar que estaba se puso otra, menos ostentosa y sin gemelos, a pesar de la insistencia de su esposa diciéndole que luego haría frío dada la fecha que estaban, rehuso de llevar chaqueta, no le llegaba ese día, le sobraba, iba mejor en mangas de camisa.

Durante los meses siguientes siguió con interés las reuniones que tenía en distintas agrupaciones de toda Andalucía, cada vez más callado, más interiorizando lo que ocurría que aportando a algo que en ese momento se le escapaba de las manos. En el trabajo observaba que cada día iba menos por su despacho en la diputación, los compañeros funcionarios lo respetaban, ya que siempre siguió los consejos del primer día, pero veía como el trabajo lo hacían ellos y él se dedicaba a trabajar más en funciones que no estaban destinadas a mejorar el trabajo en diputación, más bien a mejorar la vida de los compañeros de partido para los que trabajaba.

Ahora se alegraba de no haber dado un paso más las muchas veces que se lo propusieron e ir en listas para el ayuntamiento, el parlamento andaluz e incluso para el congreso de los diputados. Siempre decía lo mismo, estaba satisfecho de su trabajo en la diputación, más en la sombra, sin grandes ambiciones ¿para qué? tenía un poco de tiempo para su familia, no mucho, pero más que si estuviera en un cargo superior.

El día de la recogida de avales para las primarias en las distintas agrupaciones que iba a visitar las instrucciones recibidas fueron claras —hay que buscar los apoyos necesarios para nuestra presidenta, si alguien está indeciso demuéstrale que estamos mejor todos en nuestros trabajos gracias al partido tal como estamos ahora— Así lo hizo y también él firmó.

Llegó el día de la votación en las primarias para elegir a quien debía dirigir los destinos del partido en los próximos años. Le entraron las dudas. A Patxi no lo podía votar “habia gobernado con la derecha en Euskadi” de Susana no estaba satisfecho, lo que sucedió en el famoso comité federal, las formas en que se hizo todo, cómo se tuvo que ir el que era secretario, siempre había vivido la lealtad al jefe del partido, lo había aprendido, sin fisuras, aunque se equivocara, firmes en su apoyo. Además ella también estaba gobernando con la derecha, nueva y liberal, pero derecha al fin y al cabo. Pedro tampoco le llenaba como candidato, aunque había cumplido lo que le mandaron y no acababa de entender la forma en que lo quitaron, pero precisamente por eso tenía más simpatías hacia él. Pero también sabía que si lo votaba se acababa el trabajo que había hecho los últimos veinte años, no sabía dónde podría mandar un curriculum ni si estaría preparado después de tantos años para volver a la empresa privada en la que sólo trabajo durante unos meses cuando era muy joven.

Poniéndose la camisa blanca de su primer día de trabajo, ahora tras lo pasado en los últimos meses había adelgazado y por lo menos le abrochaba, cogió el carnet del partido y dirigiéndose a su agrupación lo entregó.

 

Salud y suerte

 

Relato corto. En Ronda Semanal se publica un extracto el 20 de mayo de 2017

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El circuito de Alonso

Alonso ha decidido arreglar su circuito, se ve que en el último ensayo no salió todo como esperaba, ha mandado a alguno de sus ayudantes a darse una vuelta y van a arreglar siete kilómetros, no está mal.

Lo que algunos venden como un triunfo de las movilizaciones o las peticiones históricas, otros lo vemos como otra cosa bien distinta. Es cierto, van a arreglar siete kilómetros ¿creen que tiene que ver con deficiencias históricas? ¿O más bien con un intento de enmendar la plana a aquél que dijo lo de las infraestructuras? será coincidencia ¿Tendrá que ver con unas movilizaciones que requerían su arreglo? ¿O más bien con que estamos, ahora si y de pleno, en campaña electoral? Será coincidencia.

El caso es que van a arreglar la conexión de la famosa carretera convertida en “el circuito de Alonso ” con la entrada a Ronda, además de algunos kilómetros más, para poder seguir viniendo en menos de una hora, que la última prueba salió con algo más y a punto estuvo de darle a Luciano el Veloz un patatús ¿Más de una hora? ¡adónde vamos a llegar!

Las casualidades existen, como estamos viendo, ha sido protestar (casi) todo el mundo en la Comarca y casualmente han aparecido unas máquinas a arreglar la carretera, casualmente en campaña electoral. Si hacemos cuentas a siete kilómetros por campaña harían falta, al menos, diez campañas electorales para arreglar la carretera, es decir, contando con elecciones andaluzas cada cuatro años, cuarenta años, dejémoslo en treinta, por esa manía que tienen últimamente los Presidentes socialistas de la Junta de salir huyendo hacia Madrid y adelantar elecciones.

Pero no se preocupen, que dentro de treinta años “Luciano el Veloz” seguirá siendo consejero de la Junta.

Publicado en “La Voz de Ronda” 07/03/2015

Reformas

En la campaña electoral una de las promesas de Mariano Rajoy fue que harían reformas, que sería un Gobierno reformista y efectivamente, ha sido la única promesa que ha cumplido.

 

Se podrá dudar más o menos de la necesidad de las reformas, pero no se puede negar que se están haciendo, desde el tema laboral a la justicia, sanidad o educación. Menos la reforma electoral, tan necesaria, o la Constitución para actualizarla tras treinta años, lo van a reformar todo.

 

Ahora le ha tocado el turno a la Administración local. Ha dejado de lado la reducción de Concejales para entrar a saco en las dedicaciones exclusivas y sueldos. Una reforma que llevará a trabajar para sus Ayuntamientos a muchas personas sin cobrar, reduce las competencias y se las da a….. las Diputaciones.

 

ReformasLas Diputaciones son esas mastodónticas administraciones que no vota nadie, los diputados provinciales son escogidos por los propios partidos entre sus concejales en medida a los votos conseguidos en las elecciones locales. Las Diputaciones es ese cementerio de elefantes en el que dan una ocupación (magníficamente retribuida) a los jarrones chinos y concejales con antigüedad para no dejarlos en la estacada (no vaya a ser que algún político tenga que buscar trabajo ¡por Dios!) o también sirve como nido para los cachorros que empiezan y tienen en tan alta estima que les enseñan a vivir del cuento a cargo de la Administración.

 

En lugar de suprimir el coladero de colocaciones a dedo que son las Diputaciones, les amplían las competencias y les dan más poder para poder seguir con su chollo permanente. Y, como decíamos ayer ¡continuamos para bingo!

 

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 23/02/2013

Palante

El lunes celebramos el bicentenario de la Constitución de 1.812, conocida como “La Pepa” por el día en que fue promulgada, el día 19 de marzo, festividad de San José. Entre su extenso articulado, algunos no del gusto de los que tanto la celebran, existe uno que destaca especialmente, se trata del número 13 (en qué ciudad sino en Cádiz podrían poner este artículo en ese número) que dice: “El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen”

 

Se celebra esta efeméride en plena campaña electoral, una campaña en la que queda claro que los políticos actuales están muy lejos del artículo al que hacemos referencia. Ha quedado meridianamente claro que lo de la felicidad de la Nación les importa más bien poco. Hemos pasado de puntillas por las propuestas, apenas se dice nada de lo que se piensa hacer, evasivas y escapes hacia lo que se propone para el futuro, la mayor parte del tiempo se lo han pasado hablando de lo corruptos que son unos y lo que son los otros. Han hablado, y celebrado, que los de un partido estén con el agua al cuello por la trama de los Eres, presuntamente fraudulentos, con entradas continuas de ex altos cargos y chóferes a declarar al juzgado. Los otros, por su parte, celebrando que al ex presidente de Baleares le hayan condenado por el caso “Palma Arenas”. Corruptos por un lado y otro, el tú más y el yo soy muy guapo y no me afecta lo que me digas, pero tampoco se propone nada.

 

Algunos, incluso, se han opuesto a debatir en la televisión pública andaluza, mientras a otros no los dejaban entrar en ese mismo debate, lo que nos muestra lo lejos que están los políticos actuales de la verdadera situación del pueblo al que quieren gobernar.

 

En fin, la Democracia y la Constitución, esa que tanto celebramos y que algunos políticos, según parece, ni les gusta ni están dispuestos a respetarlas. En su voto y mi voto está el continuar en la situación actual o el tirar palante.

 

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 23/03/2012

Precampaña

Estamos, aún, a dos meses de las elecciones generales y a mes y medio de que comience la campaña electoral previa, así que no sabemos todo lo que nos queda por pasar hasta esas fechas. Porque estamos sufriendo, y lo que queda, una precampaña tan larga como infructuosa e inútil en la que no sacamos nada en claro.

Estamos viendo como los diputados y senadores dedican sus días a despedirse unos de otros. Durante cuatro años han estado lanzándose más trastos a la cabeza que buscando soluciones para los problemas de todos los españolitos, que observamos atónitos cómo han ido subiendo el nivel de ofensas de unos a otros al mismo tiempo que bajando la altura de sus debates y, por ende, de ellos. Esperpéntico que el martes la noticia del día fuera los buenos deseos del Presidente del Gobierno al portavoz en el Senado del otro grupo político y viceversa.

Aún peor que esto es la tremenda pelea a través de los medios de comunicación de los portavoces de PP y PSOE en la Diputación de Málaga por el sueldo de un chófer (cierto que 54.000 € anuales es mucho dinero) pero el tú más, no tú más, cuando tú estabas se gastaba más, no se gasta más ahora. Nos muestra la talla política de nuestros representantes, que en vez de reconocer errores propios se dedican a explotar los ajenos, como si eso fuera un logro. Y más patético la lectura que sacan los partidos del informe de educación de la OCDE, no para ver en que fallamos en enseñanza y educación, sino para sacar rédito político ante las elecciones.

Todo esto no hace otra cosa que plantearnos si realmente necesitamos esta clase política, más preocupada de mantener su puesto o de insultar al otro que de intentar sacarnos de los problemas donde ellos mismos nos han metido. Porque no nos engañemos, la culpa de esta crisis no es sólo de nuestros políticos, pero ellos también tienen su parte de culpa, además de la máxima responsabilidad para sacarnos de ellas. Para eso les votamos.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda”  17/09/2011

Reflexión

Estamos en plena jornada de reflexión, tras quince días en los que nos han llegado por todos los medios posibles información, ahora nos toca reflexionar y decidir a quién vamos a dar nuestro voto para que durante los próximos cuatro años gestione nuestros Ayuntamientos.

ReflexiónHa sido una campaña algo decepcionante en muchos sentidos. Hemos tenido las clásicas promesas y los clásicos piques entre candidatos. Hemos escuchado, e incluso oído, muchas propuestas nuevas y algunas repetidas en los últimos años. Y hemos estado pendientes de lo que decían unos sobre otros y sobre ellos mismos.

Lo que más me ha defraudado de esta campaña ha sido los políticos a nivel nacional. Siendo cómo es una elección para elegir nuestros Alcaldes y Concejales, no es entendible cómo muchos de los que no se presentan a estas elecciones, porque son o parlamentarios o diputados, entran a saco en plena campaña por los municipios a hablar sobre cosas a nivel nacional, intentando convertir estas elecciones en un plebiscito sobre la Junta de Andalucía o sobre el Gobierno Nacional, cuando no tienen nada que ver unas elecciones sobre las otras. ¿O es qué creen que el voto de ahora vale para entonces? ¿No puede una persona votar a un candidato en estas elecciones y votar a otro partido en las generales o autonómicas?

Yo personalmente tengo claro mi voto en esta jornada. He leído los programas que me han llegado de los partidos que se presentan en mi jurisdicción, lo he sopesado y he decidido a quién votar. Eso mismo espero que hagamos todos los ciudadanos de todas las poblaciones de la serranía, votar a quien se presenta para dirigir nuestro Ayuntamiento, ya llegará el momento de elegir a los diputados y a los parlamentarios, incluso a los senadores. Entonces será el momento de valorar a estos, pero ahora miremos a nuestros pueblos y ciudades y valoremos lo que nos proponen y lo que queremos que sea nuestro entorno más cercano.

Campaña

Acabamos de comenzar una nueva campaña electoral, lo que quiere decir que estamos a menos de quince días para el Domingo de Votos. Igual que anualmente tenemos un Domingo de Ramos o un Domingo de Pascua o de Pentecostés o el Corpus (que desde hace unos años se celebra en domingo) cada cuatro años tenemos un Domingo de Votos.

En ese domingo tendremos que elegir a nuestros regidores (palabra tan bonita como en desuso). Las personas que van a dirigir nuestros destinos en todos los pueblos, las que van a decidir en qué se invierte el dinero de nuestros impuestos y van a hacernos la vida más fácil o más complicada según el empleo que den a los euros que tanto trabajo nos cuesta ganar (a los que tengan esa posibilidad) y  para ver en que es invertido.

Lo único que le podemos pedir ahora mismo a todos los candidatos y candidatas de nuestros diferentes partidos es que tengan una campaña limpia, sin insultos ni ofensas entre unos y otros. Estamos para conseguir votos y convencer con nuestros programas, no es una guerra en la que tiene que quedar sólo un ganador y muchos vencidos, aunque algunas personas no quieran entenderlo de esta manera.

Otra cosa que sí podríamos pedirle a nuestros candidatos y candidatas es que nos expliquen que piensan hacer en los próximos cuatro años, que no nos cuenten milongas de hacer un aeropuerto en Alpandeire o un palacio de congresos de cien mil metros cuadrados en Atajate, por poner dos ejemplos irrealizables.

Esperemos que dentro de dos semanas, cuando vayamos a echar nuestro voto a las urnas, no tengamos que pensar en el menos malo o en la que ha prometido menos cosas irreales, sino que podamos ejercer nuestro derecho claramente y sin otro interés que el que veamos mejor para nuestro pueblo, sea el que sea, y por ende para nuestra comarca.

Publicado en “La Voz de Ronda”  07/05/2011

Urge una reforma electoral.

Ante el recambio producido en la Presidencia de la Junta de Andalucía, han saltado voces hablando de fraude y de engaño al electorado, diciendo que el nuevo Presidente no está legitimado.

urnaPero el engaño no se ha producido ahora, se produjo cuando en la campaña electoral de hace poco más de un año, se nos presentaban los candidatos y nos decían que votáramos por un Presidente. ¡Ya nos gustaría a los electores poder elegir al Presidente! Pero no, nosotros votamos para dar su acta a los Diputados y Parlamentarios y son éstos, y no los votantes, los que eligen un Presidente entre los que han sido elegidos para representarnos en la cámara de los Diputados o en el Parlamento Andaluz.

Esto se arreglaría dándonos a los ciudadanos la oportunidad de votar directamente al Presidente cada cuatro años y, a los dos años, otra votación para elegir a los Diputados y Parlamentarios también por cuatro años. De esta manera, el que tiene que regir nuestros destinos no siempre estaría nombrado por los partidos políticos, estaría nombrado por un electorado que si no está de acuerdo con sus decisiones podría, a los dos años, votar a otro partido que sería el que le pediría cuentas en las Cámaras y, de esta manera, también les obligaríamos a ponerse de acuerdo en los asuntos importantes para los ciudadanos, además de darle más protagonismo a la oposición en el Congreso y Parlamento.

Sino podría suceder un día que el candidato propuesto por un partido durante la campaña electoral, al que nos presentan cómo mejor candidato, el que hace los debates, no consiguiera su acta de diputado o parlamentario y, aunque su partido consiguiera mayoría, no podría ser elegido Presidente. Paradojas de la vida.