Archivo de la etiqueta: sanidad

Aprender

Nos desayunábamos hace unos días con la noticia de que en el Ministerio de Fomento se han pagado diez mil millones de euros en sobrecostes en obras en los últimos seis años, mismo importe del recorte en 2012 en Sanidad, Educación y Dependencia.

Ésta noticia, que nos debería haber hecho reaccionar de algún modo, haber pedido alguna responsabilidad o solicitar que alguien se hiciera responsable de esto, ha pasado totalmente desapercibida por todos, es lo habitual en este país al que llaman España. No pasa así en otros lugares. En Arabia Saudí hay empresas españolas construyendo un tren de alta velocidad y ya les han avisado que de sobrecostes nada. Han renunciado empresas españolas a hacer obras en Colombia ante el aviso de que allí se paga lo que se oferta. Ya pasó en Panamá donde empezaron a salir sobrecostes y cuando llegó el primero no justificado convenientemente le dijeron a los españoles “mireusté, aquí se dijo que se pagaba esto y es lo que se va a pagar”

imagesHasta el país centroamericano se fue la Ministra de Fomento a explicar el tema, pero en ningún país del mundo entienden lo que sucede aquí. Si se hace una oferta para hacerlo por cien, se hace por ese dinero, si luego cuesta doscientos treinta, como ha pasado con algún tren en España, se apechuga y punto.

Hay una solución, o aprenden a hacer presupuestos o se enseñan a hacer obras. Ya está bien de pagar el doble o el triple de lo previsto. ¿O es qué aquí estamos haciendo el primo? El primo rico a costa de los impuestos que tanto trabajo nos cuesta pagar a los que pagamos, lógicamente. Que encima los que se lo llevan calentito y sobrevalorado les salen todas las declaraciones a devolver ¡Ay si supieran hacer los presupuestos y las obras como hacen los impuestos, cuanto ganaríamos todos!

Publicado en “La Voz de Ronda” 17/05/2014

Reformas

En la campaña electoral una de las promesas de Mariano Rajoy fue que harían reformas, que sería un Gobierno reformista y efectivamente, ha sido la única promesa que ha cumplido.

 

Se podrá dudar más o menos de la necesidad de las reformas, pero no se puede negar que se están haciendo, desde el tema laboral a la justicia, sanidad o educación. Menos la reforma electoral, tan necesaria, o la Constitución para actualizarla tras treinta años, lo van a reformar todo.

 

Ahora le ha tocado el turno a la Administración local. Ha dejado de lado la reducción de Concejales para entrar a saco en las dedicaciones exclusivas y sueldos. Una reforma que llevará a trabajar para sus Ayuntamientos a muchas personas sin cobrar, reduce las competencias y se las da a….. las Diputaciones.

 

ReformasLas Diputaciones son esas mastodónticas administraciones que no vota nadie, los diputados provinciales son escogidos por los propios partidos entre sus concejales en medida a los votos conseguidos en las elecciones locales. Las Diputaciones es ese cementerio de elefantes en el que dan una ocupación (magníficamente retribuida) a los jarrones chinos y concejales con antigüedad para no dejarlos en la estacada (no vaya a ser que algún político tenga que buscar trabajo ¡por Dios!) o también sirve como nido para los cachorros que empiezan y tienen en tan alta estima que les enseñan a vivir del cuento a cargo de la Administración.

 

En lugar de suprimir el coladero de colocaciones a dedo que son las Diputaciones, les amplían las competencias y les dan más poder para poder seguir con su chollo permanente. Y, como decíamos ayer ¡continuamos para bingo!

 

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 23/02/2013

Síndrome

Dicen que este año no la va a haber, no hablamos de la paga de navidad (que tampoco) ni de menos dinero en el bolsillo (que también) ni de tener que repagar por la sanidad y otros productos que antes, como ya están pagados, no teníamos que pagar (a pasar por ventanilla) nos referimos a la “depresión post vacacional”. Ese palabro que se refiere al mal humor, la bajada de interés y el desánimo propio del que vuelve de vacaciones no lo vamos a sufrir los españoles este año. No hay mal que por bien no venga, que diría el optimista, u otra cosa que nos quitan, que diría el pesimista, pero lo mejor es lo que dice el realista “hay que joderse”.

 

¿Cómo queréis que tengamos síndrome de eso? ¡Es que no se dan cuenta los muy estudiosos y precavidos de los sociólogos que es una cosa que es imposible que tengamos! Antes te ibas de vacaciones (el que podía, que tampoco éramos todos) e ibas al chiringuito a tomarte unos tintosverano y paellamarisco o unas cervezasfrías y pescaitofrito, pero los bares a pie de playa que tanto nos molaban ahora no están, pero tampoco nos hacen falta, no tenemos ni un mísero euro que llevarnos a la playa. Ahora lo que mola es la sandía metía en agua de la playa, que le da un saborcito que no veas, los filetempanao de toda la vida y la tortillapapa preparada con más calabacín que patatas (que para eso están más baratos) ¡Qué sería de un día de playa sin el chirriar de la arena entre bocado y bocado! ¿Síndrome? Si estamos todo el año amargados porque no llegamos a fin de mes y cada día tenemos algo menos o debemos algo más por arte y gracia de nuestra clase política.

 

Hablando de clase política ¿sabe usted que ellos tampoco tienen ese síndrome? Y la explicación es muy sencilla, trabajan tan poco (vean imágenes del pleno del Congreso) y tienen tantos meses inhábiles (julio, agosto, diciembre, enero) que lo que verdaderamente tienen es la cara más dura que el hormigón armao. Pero aún así le debemos dar las gracias, entre tanto recorte al menos nos van a ahorrar otra depresión ¡será por depresiones a lo largo del año!

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 04/08/2012

Pobre infancia

Según un informe presentado por Unicef-España el pasado lunes día 21 llamado “Infancia en España 2012/13” un total de 2,2 millones de niños viven por debajo del umbral de la pobreza en nuestro país (menos del 60%  de la media de los ingresos anuales por hogar) lo que significa el nada despreciable porcentaje del 26% de los menores españoles, un dato algo más que desalentador y por más agónico, que nos debería hacer pensar en muchas cosas.

¿Es necesario entregar a un solo banco 7.000 Mill. €? Un banco que ha nacido de la fusión de varias cajas de ahorros, cajas que han estado dirigidas por políticos nombrados por los de su propio partido y que se han ido con las manos llenas de billetes y dejado unos boquetes que ahora tendremos que tapar entre todos. Políticos que se quedan en sus puestos a la voz de “no dimito porque no me da la gana” con toda la razón del mundo, para eso fue nombrado consejero durante un tiempo y no tiene por qué dejar el puesto para que lo ocupe otro político de otro partido “antes de entrar dejen salir” y esperen a que llegue su turno, no tengan prisa por entrar en Consejos de Administración, total para lo que sirve.

¿Es necesario hacer recortes en educación y sanidad? Si nuestros niños están bajo el umbral de la pobreza, hacerles que tengan una peor educación o una sanidad donde para atenderlo un médico tengan que pagar no va a ayudar mucho ¿No sería mucho más normal ayudar a estos niños y ofrecerles comedor o revisiones médicas? Les ayudaríamos a ser un poco más felices que es el único objetivo al que deben aspirar nuestros infantes, y el único al que deberíamos entregarnos en cuerpo y alma.

Si continuamos con estas políticas no tendremos problemas futuros con el paro, porque no tendremos jóvenes a quienes mantener, nos habremos cargado la infancia. Puede que vivamos un poco mejor, pero de seguro que seremos menos felices.

 

 

Publicado en “La Voz de Ronda” 26/05/2012

Palabras

El castellano es un idioma tremendamente rico, podemos utilizar las palabras a nuestro antojo y además tenemos algunas que cambian de significado como si tuvieran vida propia.

Podemos decir una palabra, por ejemplo “listo”, y tener varios significados; no es lo mismo decir de alguien “es muy listo” que comentar “¡qué listo es! Al mismo tiempo nos encontramos con otras que dan lugar a la confusión, o pregúntense ¿Cuántas veces hemos confundido la palabra “actitud” con “aptitud”? Y no significan lo mismo.

También las tenemos que se ponen de moda, el año pasado pasó (ya lo comentamos en esta misma columna) con la palabra “indignado”, por cierto y como diría aquel “¿aonde andarán?”, todo el mundo estaba indignado con algo y por algo. Este año que acabamos de comenzar el vocablo de moda es “copago” ¿o habían oído antes tanto esta palabra? Todos los políticos están con ella en la boca, les parece una palabra tan interesante como si la hubieran descubierto, pero el problema es que la utilizan mal.

Parte del trabajo de los medios debe ser explicar lo que nos dicen nuestros gobernantes, hacernos ver lo que se lee entre líneas y que no terminamos de entender, porque yo no sé ustedes, pero yo no entiendo cuando hablan del copago de la sanidad, o ahora el nuevo Ministro de Justicia hablando del copago de la justicia. Copago significa agregarte a pagar algo es decir, si vamos a comer juntos e invitamos a alguien y lo vamos a pagar entre el resto, copagamos entre todos esa invitación. Pero a lo que se refieren nuestros políticos es a “repago” porque, y si no miren sus nóminas, la seguridad social ya la pagamos entre todos con la tremenda estocada que nos pegan en el sueldo cada final de mes.

Así que expliquémoslo porque lo que no puede ser es que los pobres curritos paguemos dos veces por lo mismo y no podamos ponernos malos o recurrir una sentencia, ya que no llegamos a fin de mes, mientras ellos se van de rositas con sus pensiones vitalicias, sus sueldos estratosféricos y su altanería a la hora de hacer unas leyes con la que nos están jodiendo, de joder, y bien.